Con rumbo al destino.
Con la mirada perdida, la sonrisa medio puesta y un saco de problemas en mi espalda andando sin rumbo buscando un lugar donde descansar, encuentro un asiento cómodo, me quiero quedar pero no puedo, tengo que continuar buscando lo que el destino preparado tiene esperando para este lunático pensante que busca respuestas sin sentido, con orientación a lo desconocido. Contra la corriente vuelvo mi rumbo, caminando entre la gente que con desprecio en su mirada no le gusta que sea diferente. Sin importarme lo que piensen mi camino continúo pero se hace cada vez mas árduo el trabajo de no perderme. Entre tantos caminos ¿Cómo saber cáal es el correcto? ¿Tendré tiempo de equivocarme? ¿Me espera algo grande? ¿Que hay después del horizonte? ¿Por qué tengo tantas dudas? Creo que tengo que seguir caminando, con la mirada al frente. Si el tiempo me lo permite, me pondré a buscar entre la gente alguien que me acompañe que sea valiente y quiera recorrer un destino ...