Amor fantasma

Me contaron que necesito a amar alguien para ser feliz, que sostener su mano y amanecer juntos era un sueño hecho realidad, yo me sentía solo, necesitado de algo, fue entonces cuando me convencí de que encontraría a mí querido alguien, eso iba a satisfacer mi necesidad.

Desde ese momento pasé cada minuto pensando en cómo serías, en todo lo que estaba dispuesto a renunciar o soportar para tenerte, pase horas preguntándome si me ibas a querer tal cual soy o tendría que cambiar por ti, lo cual para nada me molestaba. Muchas veces creí encontrarte querido alguien, pero resulto que no eras tú y sufría tanto que comenzaba a desesperarme.

Soñé contigo muchas veces, quise ser el calor en un abrazo nuestro, entregué mi tiempo y alma en buscarte, estaba convencido de que te necesitaba.

Dedique tanto tiempo pensándote que me olvide de que yo existía, mis sueños ya no eran prioridad, mi crecimiento se detuvo y realmente quedé exhausto, me di cuenta que la vida me decía a gritos una y otra vez que no eras bueno para mí, pero me hice el sordo porque me convencí de que contigo yo estaría feliz.

Dibuje tu sonrisa en mi cuaderno muchas veces, imagine nuestra vida agarrados de la mano, la forma y diseño de nuestra luna de miel, hasta imagine nuestros ojos enlazados que se miraban en el tiempo hasta llegar a ser ancianos.

Miré cada pareja a mi alrededor queriendo aprender de sus errores y quejas para no hacerlo contigo, me encerré en la idea de que nuestros rostros se dieran la oportunidad de conocerse y pudiésemos compartir nuestros ríos.

Querido alguien, todavía no entiendo el por qué aún sin conocerte sufrí tanto por ti, pues por todo lo que dedique en encontrarte y entregarte no te atreviste a decirme que si, así que me retraje, cerré mis puertas y ventanas, me escondí en una caja donde ningún sentimiento pudiese encontrarme, pero hasta allí dentro parecía que estaba a punto de estallar, me volvía loco, me sentí vacío, triste, solo podía pensar en ti.

Mientras más pasaba el tiempo, más entendía que unos nacieron para amar a alguien y otros para no tener a los unos. Pasó tanto tiempo que me resigné a vivir soltero y a dejar de esperarte, comencé a velar por mí.

Las canciones que guarde para dedicarte se esfumaron junto a mis anhelos de algún día poder cantarte, pero ya no estaba desesperado porque supe que debía encontrarme ya que realmente me había perdido, tenía que limpiar la humedad del suelo causada por las lágrimas de dudas, debía calmar a las paredes atormentadas por los gritos mientras me resignaba, era el tiempo de abrirle paso a mis sueños, ser fuerte, brillar con todo lo que tengo para disipar toda la oscuridad que yo mismo invente a raíz de una mentira que decidí creer; que estar con alguien querido, mi alguien querido, me haría feliz.

Sin más cosas que pueda decirle al querido fantasma que mi soledad se inventó, ya no soy tuyo…

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿"Sientes" o "Tienes" Familia?